“Son 66 días, no 21. Después cuesta más no hacerlo que hacerlo.”
Por qué
Tiene una mente muy activa y la creatividad le llega de noche. Le cuesta acostarse pronto. Lo ha ido consiguiendo con higiene del sueño y, sobre todo, con el entorno: su pareja duerme impecable. Acostarse a las 22:30 es un récord para él.
Lo que hago cada día
- ●Hora fija de acostarse. Para Alex, 22:30 es un logro.
- ●Móvil fuera de la habitación.
- ●Luz cálida y sin pantallas la última hora.
- ●Cena temprana para no digerir en la cama.
En Hoy: sin móvil al despertar, a la cama a mi hora.
Lo que dice Alex
- El móvil duerme fuera de la habitación. El impulso al despertar es cogerlo. No lo hace.
- Pantallas y móvil fuera a partir de cierta hora.
- Ha usado el método de las cinco de la mañana de Robin Sharma por temporadas: acostándose antes podía disfrutar de la calma de madrugar.
- Uri, con dos hijas, duerme de 21:30 a 6:00 sin despertador. Alex: 'cuánto tengo que aprender'.
- Un hábito tarda 66 días, no 21: 22 incómodos, 22 raros, 22 cómodos. Después cuesta más no hacerlo que hacerlo.
- A su médico le dijo que el mito de salud que más quiere desterrar es 'entrenar más es mejor'. El descanso es parte del entrenamiento, y a partir de los 40 más.
- Uri: su padre tuvo Parkinson y hoy se relaciona con 35 años de apneas y sueño roto. De ahí su obsesión por dormir bien.